Cada vez más, una empresa sin internet es una empresa parada: no factura, no cobra, no accede a sus sistemas en la nube ni a su correo. Y, sin embargo, la mayoría depende de un único proveedor. El día que ese proveedor tiene un corte —y todos lo tienen alguna vez— no hay plan B.
El concepto: no tener un único punto de falla
La redundancia de enlaces consiste en tener dos conexiones a internet de proveedores distintos (idealmente con tecnologías distintas: fibra y, por ejemplo, un enlace alternativo). Si una se cae, la otra toma la posta.
Qué es el failover automático
Un equipo llamado router o firewall con balanceo detecta en segundos que el enlace principal se cayó y deriva automáticamente todo el tráfico al enlace de respaldo. Para tu equipo, la transición es casi imperceptible: siguen trabajando.
Dos formas de aprovecharlo
- Respaldo (failover): el segundo enlace solo entra en acción cuando el primero falla.
- Balanceo de carga: los dos enlaces trabajan a la vez repartiendo el tráfico, sumando velocidad y, además, quedando como respaldo mutuo.
¿Es caro?
Menos de lo que cuesta un día sin operar. El enlace de respaldo puede ser de menor capacidad y costo, pensado para sostener lo esencial mientras se resuelve el corte principal. La inversión se justifica sola la primera vez que te salva.
Cómo lo armamos
En MITS Group diseñamos el esquema según cuán crítica es la conectividad para tu negocio, instalamos y configuramos el equipamiento de balanceo y dejamos todo probado, simulando cortes para confirmar que el failover responde como debe.


